miércoles, 14 de diciembre de 2022

Los jóvenes

 

 

Los jóvenes tuvieron un papel importante en la obra de Don Bosco. Eran muy queridos por mi padre. En 1963, en su último mensaje a la congregación, habla sobre la importancia de educar y capacitar a los niños en la Escuela Dominical, porque luego se involucrarán en todos los aspectos del ministerio. 

Como unos dos años atrás se hacía notar en forma notable los resultados de los años de trabajo con los niños de la escuela dominical. Los niños ahora son jóvenes y cada día están tomando más responsabilidad. Estos jóvenes se están transformando en hombres y dando estabilidad a la obra. Son jóvenes cuya diversión es servir al Señor: tienen dos horas felices y piensan iniciar otras; dirigen la Escuela Dominical en un sentido amplio y dirigen los cantos en otras reuniones; toman la predicación de vez en cuando; han dado muchas horas a los trabajos en el templo, y para esta campaña del décimo aniversario han hecho virtualmente todo. Damos gracias al Señor porque creo que ellos lo han hecho para glorificarle a El.

Algunos de los adolescentes trabajaron con mi padre desde los primeros días haciendo sillas plegables, bancos y otros proyectos de carpintería. Estuvieron involucrados junto a papá en todas las fases de la construcción del Templo. 

En su mensaje de despedida, resumiendo el período comprendido entre agosto de 1958 y diciembre de 1962, recuerda los días posteriores a nuestro regreso de Estados Unidos. 

Iniciamos el trabajo para terminar el templo. Se hicieron las veredas y otras cosas pequeñas. Deseando terminar pronto el revoque y el piso, se consiguió un préstamo . . . Pero, con el correr del tiempo, vimos la necesidad de más lugar para la escuela dominical. Por eso no paramos hasta edificar dos plantas de 2.80 por 12 metros al costado del salón . . . Recién este año pudimos darle el revoque fino, colocar el piso y pintar las paredes. Propusimos terminar todos los detalles para esta dedicación, pero a pesar de la buena voluntad especialmente de los jóvenes, no pudimos alcanzarlo por las muchas cosas que faltaban y el poco tiempo disponible.

Sin duda, las habilidades aprendidas trabajando junto a mi padre les han servido mucho en la vida. 

Recuerdo que papá iba al Templo temprano todas las mañanas para reunirse con algunos de los muchachos antes de que tomasen el tren para ir a sus respectivos trabajos. 

Las cartas de mis padres a la familia Hirschy se volvían poco frecuentes, así que cuando les llegó una escrita en el mes de marzo, mis abuelos la incluyeron completa entre los resúmenes enviados a los hijos dispersos en el extranjero. Mamá empezó la carta el día 24. 

Tengo un montón de trabajo pero como no hay luz ni agua no puedo hacer nada. . . Últimamente hemos tenido muchos problemas con la electricidad y el agua. . . La mayor parte del tiempo tenemos alrededor de 150 voltios en lugar de 220 y anoche bajó a 100 y luego estuvimos sin electricidad unas cinco horas. Anoche tuvimos un servicio muy romántico a la luz de las velas. Hubo que comprar un regulador de voltaje y rebobinar el motor de la bomba debido a la baja corriente. Ahora, para colmo, cuando conseguimos el regulador no hay luz en absoluto. Hoy los chicos fueron a la escuela con sus lecciones estudiadas a medias 

 Un bebé de incubadora murió por eso en estos días. . .  

Yendo a un tema más agradable. hemos tenido muy buenos servicios los últimos dos domingos. . . 

Mabel dando la lección en la Hora Feliz en la villa cerca del hospital
Los jóvenes han iniciado otra Hora Feliz  en Villa Domínico. También es una alegría escuchar como los jóvenes están aprendiendo a cantar. Tenemos un trío de señoritas, un cuarteto de varones y un coro. Todos los domingos por la noche hay  música especial y eso le agrega mucho al servicio. 

 

Eunice Siccardi (hermana mayor de Mirtha) se quedará con nosotros un par de meses. Vive en nuestro garaje, y, como trabaja 12 horas al día como enfermera, apenas la vemos. Está interesada en abrir un hospital en el Norte del País, entre los indios. Su intención es ganar suficiente dinero para hacer un viaje de exploración y ver si el Señor realmente quiere que cumpla esa misión. 
Esta semana Sam estuvo tres días en Río Cuarto. Hay tantos problemas que resolver: lugares sin pastores, la Junta Extranjera está endeudada . . . Ahora no tendremos dinero para reparar el Ford A. 
La familia Hoyt y su auto en 1961

El Consejo quiere que vayamos a Río Cuarto cuando los Marshall se vayan en el mes de junio, pero nos parece que no es prudente sacar a tres chicos de la escuela en la mitad del año. . . No tenemos ningún deseo de ir. Confiamos en que el Señor lo solucionará. . . No nos sentimos dispuestos a ir hasta después de que termine el año escolar.  

La semana pasada arreglé un viejo impermeable para Lynn. Es casi imposible estar sin impermeable en B.A. esta semana quiero arreglar un abrigo de Aldo a la medida de Iván que se está volviendo alto y más delgado y le está quedando pequeña la mayor parte de su ropa. Nos trae mucha alegría y en general se porta bastante bien. 
El 27 de marzo, papá decidió continuar la carta. 
Si no completo esta carta, estará aquí por lo menos una semana más. Kathryn tiene demasiadas cosas que hacer y supongo que eso es cierto para todos menos para Aldo y Ivan. Lynn y Rita están ocupadas desde las 6 a.m. hasta las 21:00 El bachillerato aquí es un asunto serio, si uno no se mantiene al día está perdido. Lynn tuvo una lección oral de Botánica el otro día y obtuvo una calificación perfecta, por lo que está comenzando bien. Tuvo que rendir un examen de ingreso para entrar al Colegio y se sentía bastante seguro de sí mismo. Sin embargo, no alcanzó la mínima calificación necesaria y solo entró porque se produjo una vacante. 
Julio, Roberto, Antonio
Tengo una reunión de oración en la mañana temprano con algunos de los muchachos de la iglesia. . . Uno está especialmente deseoso de ir al Instituto Bíblico. . . Se levanta a las 6:30 A.M. y después de desayunar, antes de  tomar el tren pasa por la iglesia para orar. Trabaja hasta el mediodía, come unos sándwiches que lleva consigo, estudia allí mismo en el lugar de trabajo, donde está hasta las 6 de la tarde, va a las clases nocturnas del colegio secundario  hasta la medianoche y no llega a casa hasta las 0:30 o la 1. 
En la carta de mamá, del 19 de abril, hizo referencia a nuestra rutina diaria. 
El bebé [Ivan], Rita y Lynn están durmiendo la siesta porque nos levantamos a las 6 de la mañana. Luego de la siesta se levantan y estudian. Aldo está en la escuela. Sale de casa a las 13:00 Hs. y llega de vuelta a las 17:15. Está tan delgado como siempre y casi todas las mañanas y las noches, estornuda profusamente. No hemos averiguado cuál es el problema. 

En una carta a mi querida amiga Mirtha, hacía referencia a mi horario loco, acostarme después de la medianoche y levantarme a las 5:30 o 6:30 para salir a la escuela a las 7:00. Estaba cansada de estudiar desde la mañana a la noche (¡y ni siquiera tenía un trabajo como los chicos!). Cité la linda expresión de mi hermanito Iván, "Estoy sueño".  

Reanudé la carta al día siguiente, 6 de mayo. 
Bueno dentro de un rato tendremos una reunión de jóvenes que será un estudio de Homilética. Varios jóvenes quieren saber como dar mensajes. Dos de ellos siguen esas reuniones de oración con mi papá a la mañana. También aprenden un texto todas las mañanas.

Lo que llamé el postre de la carta, fue la noticia de que se había publicado el libro de Mirtha! (Ver los capítulos anteriores sobre Mirtha). Esperábamos que su hermana Eunice pudiera traer una copia, ya que aún no estaba en venta. Días después escribí en celebración del día que terminé de leerlo: 

Hoy, 15 de mayo de 1961, he terminado de leer tu maravilloso libro. No puedo expresarte con palabras lo que siento, es algo demasiado hermoso y profundo.

Vos sabés que aquí hubo, hay y habrá todavía por mucho tiempo una revolución por tu preciosísísimo libro. Lynn lo leyó y dice que cuando llegó al final tenía ganas de llorar porque no había más libro para leer. Yo fui la segunda en empezar a leerlo pero resulta que Eunice me dijo que cuando yo terminara se lo diera a Julio (que se moría por leerlo) y como era el domingo a la tarde quería dárselo en la reunión a la noche. Leí y leí, tragué y tragué, llenísima de admiración y orgullo por mi amiga . . . pero no lo pude terminar para la reunión. Se lo dí igual porque preferí que lo leyera él primero. Anoche se quedó hasta las 12 más o menos, mejor dicho hasta que su mamá le dijo que apagara la luz. Esta mañana yendo al trabajo, volviendo, caminando, en todo momento libre siguió leyendo y lo terminó, también muy emocionado. 

Otras noticias esparcidas en las cartas: 

Papá mencionó que en abril, veinticinco rusos emigraron a la Argentina. Los periódicos decían que pertenecían a la iglesia ortodoxa griega, una secta llamada "vieja fe" y cuando se les hizo demasiado difícil continuar con su religión, huyeron a través de China. “Nos hubiera gustado ir a verlos bajar del barco pero no pudimos. Son los primeros 25 de 100 que vienen”. 

Más tarde escribió sobre las reuniones especiales, del 22 al 24 de mayo, con el Dr. Adam, un ex sacerdote catolico, y cómo la congregación y los visitantes las disfrutaron muchísimo. 

En junio, los Marshall partieron hacia Estados Unidos. ¡Me sorprendió especialmente leer en mi correspondencia con Mirtha que mis padres compraron el acordeón de Margaret para mí! ¡Yo estaba muy emocionada! "Es hermosísimo tocar el acordeón. Estoy loca de contenta". El instrumento sirvió para atraer a los niños al iniciar la clase bíblica cuando llegábamos al baldío de Villa Domínico. 

El 21 de junio escribí describiendo la participación mensual de los jóvenes en el servicio dominical. 

Los jóvenes tienen a su cargo una reunión por mes . . . uno dirige, uno o una da una lección objetiva, hay número especial, una (generalmente) lee una lectura y luego un joven predica. Me refiero a una reunión de domingo a la noche, ¿no? Este plan se comenzó el mes pasado y el predicador fue Roberto. Como son cuatro los jóvenes muchachos . . . entonces mi papá los distribuyó en el siguiente orden: Roberto F. Julio R., Ricardo R. y Antonio M.

Roberto Fernández

Esta semana pasada le tocó a Julio el mensaje . . . vino a casa y pidió ayuda a mi papá para más o menos ordenar el tema de JUSTIFICACIÓN. . . Después se estuvo preparando casi toda la semana en su lugar preferido para estudiar, el templo. El domingo por la tarde no fue a Villa Domínico para la Hora Feliz sino que se quedó con su amigo inseparable, Antonio, para practicar su sermón predicando a los bancos y a Antonio.

Cuando volvimos de Villa Domínico fui con Mabel al templo a pintar una cosa en el pizarrón para la lección objetiva que tenía que dar ella y cuando llegamos oímos unos gritos. Era el predicador de la noche ensayando. . . 

Julio Reta

Una señora dijo que la reunión estuvo "¡Kilo!" Otra dijo: "¡Cómo se portó el petiso. 10 y mención especial". Mi papá le dijo: "Muy bien, Julio, muy bien. Espero que todos tomen el ejemplo de Ud. y tengan su tema bien dominado". Y para mí, fue la primera vez que entendí lo que era la justificación.

Nos convertimos en un grupo muy unido mientras servíamos juntos y aprendimos mucho. Estoy agradecida de que se nos permitieran tantas oportunidades a pesar de que éramos tan jóvenes. 

No dejes que nadie te menosprecie porque eres joven,

sino sed un ejemplo para los creyentes en palabra, en conducta, en amor, en fe y en pureza. 

(1 Timoteo 4:12) 

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Pachín