domingo, 14 de marzo de 2021

Capítulo 2: Afinando el llamado

 

--¿Por qué decidieron ustedes ir al Seminario? --le pregunté a mamá.

De manera breve y directa, dijo: --Sam y Lowell [papá y su hermano más cercano] fueron juntos a Bryan College [universidad en el estado de Tennessee].  Emprendieron el viaje con escasos recursos. Tenían sólo cuarenta dólares entre ellos. Después de la universidad querían ir a Grace Seminary donde Herman, el hermano mayor era uno de los profesores. Y así fue.

--¿Por qué querían ir al Seminario? --insistí.

--Querían ser pastores --fue su respuesta y agregó--: ¿Hay algo más que quieras saber? --Mamá nunca fue de las conversaciones telefónicas.

--¿Qué les hizo decidirse a ser misioneros y por qué Argentina?

Me respondió con un breve relato: --Un día Sam fue a casa de Herman, estaba en su jardín plantando frijoles. En la conversación, él [Herman] mencionó que el campo misionero argentino tenía muy pocos misioneros y carecía de buenos líderes. No mucho después, conocimos a la familia Dowdy, misioneros en Argentina que estaban de licencia. Entonces, tomamos un año de español.

Los primeros recuerdos de nuestra vida en Argentina invluyen a la familia Dowdy con sus tres hijos revoltosos. Fotografías antiguas y una película de 8 mm demuestran que jugamos juntos de niños.

Pasados más de sesenta años, mamá y papá volvieron a vivir cerca del Seminario donde se capacitaron para el ministerio. Su casa quedaba a una hora y media por auto de la mía. Yo iba a visitarlos con la mayor frecuencia posible. Papá falleció en el 2013. Mamá siguió activa y alerta por algunos años. Disfruté pasar la noche en su lindo y pequeño departamento compartiendo desayunos y devociones, leyendo las viejas cartas y escuchando historias del pasado, comentando las noticias del presente.

En esos viajes pasaba por lugares que evocaban recuerdos y sugerían preguntas.

Entrando al pueblo de Winona Lake, cuando doblé la curva en Wooster Road, pasé por lugares conocidos: McClain Hall con su aguja blanca perforando el cielo; Alpha Residence Hall and Dining Commons, completamente nuevos cuando me mudé allí en enero de 1964; y Morgan Library que me recordócuando el alumnado formó una cadena y pasó los tomos de la biblioteca de su antiguo hogar a los nuevos estantes.


Mi mente retrocedió en el tiempo antes de los edificios, antes de la universidad, antes del seminario y me pregunté: ¿Por qué, habiendo comenzado en Akron, Ohio en 1937, el seminario se trasladó luego a Winona Lake, en el centro norte de Indiana? Sé que el tío Herman estuvo entre los tomadores de decisiones, involucrado en el liderazgo de la escuela desde sus inicios. Leí que el seminario se mudó a Indiana, por invitación de la Conferencia Bíblica de Winona Lake, que en esa época se conocía como "La Conferencia Bíblica más Grande del Mundo".

 

Reconocí que Grace Seminary había jugado un papel muy importante en la dirección que tomaron nuestras vidas, pero quería saber más. Seguí buscando.

En un álbum de fotos encontré un artículo escrito por Kathryn Ruth Hoyt. Mamá, a quien nunca le gustó escribir, había hecho una versión breve de la historia de su vida para la revista denominacional.

Historia de Mamá

     A temprana edad se nos enseñó la importancia de la obra misional. Muchos misioneros visitaron nuestro hogar. Mis padres siempre quisieron ir al campo misional. Cuando se casaron tenían grabado dentro de sus anillos de boda la inscripción Cristo para Africa. Después de su graduación del Instituto Bíblico de Fort Wayne, solicitaron ir a África, pero por alguna razón se les negó. Aunque no pudo ir, mi padre siempre pidió á Dios que le diera una familia misionera. Cuatro de sus seis hijos han sido o siguen siendo misioneros.


 Más tarde me dijeron que la razón por la que mis abuelos tuvieron que renunciar a su sueño fue que el abuelo no podía tolerar la quinina, el único antídoto conocido para la malaria, tan frecuente en África.

Mientras leía, me di cuenta de que mi lugar en la vida estaba determinado mucho antes de cualquier paso por el seminario.

Dios respondió a las oraciones de un joven con un corazón para las misiones, pero cuyo camino había sido redirigido. Su decepción lo llevó a un nuevo nombramiento divino: un largo pastorado en Evans City, Pensilvania, un pueblo pequeño. Sin embargo, de allí salieron numerosos obreros y el alcance misionero se extendió a varios continentes, no sólo a África.

Continúa la historia de la vida de mamá:

Como pocos hijos de pastores, yo tuve el privilegio de completar los doce años de escuela en la misma ciudad.

Después de la escuela secundaria, fui a Dayton, Tennessee, para asistir a Bryan University. El Señor nuevamente me estaba preparando para el servicio misionero, ya que Bryan en esa época era un lugar muy rústico . . .

Durante mi segundo año en la universidad, me colocaron en un grupo musical con dos de los hermanos Hoyt  y Lola Goehring, una joven de mi ciudad natal.

Nos llevamos tan bien cantando juntos que Lola llegó a ser la Sra. Lowell Hoyt y yo la Sra. Solon Hoyt. Mientras trabajábamos [durante el verano] en la hermosa Conferencia Bíblica de Greenwood Hills cerca de Chambersburg, Pensilvania, Solon y yo nos comprometimos…

 

El verano de su quincuagésimo aniversario de bodas, mis padres querían volver a visitar Greenwood Hills, así que yo los llevé allí. Tomamos fotografías de todos los lugares queridos por ellos.

--Aquí está el Chatter Box [tienda de helados y bocadillos], donde me dio mi anillo de compromiso --dijo Mamá.

»Este es el banco en el que nos sentamos, aquí entre los dos árboles. Era de noche, oscurecía, estábamos leyendo la Biblia cuando escuchamos algo.

»Pensé que era un perro, así que lo pateé, --dijo papá.

»Era un zorrino y roció mi vestido blanco --dijo Mamá-- pero pude quitar la mancha.

 

El artículo continúa:

 Un año después nos casamos. Decidimos ir directamente a Grace Seminary y terminar el año de estudios universitarios durante los veranos. Esto lo hizo mi esposo, pero debido a razones económicas y familiares, tuve que contentarme con los tres años de universidad y el diploma en Educación Cristiana de dos años de Grace Seminary.

 

Durante esos años de guerra, los prerrequisitos educativos se modificaron para los estudiantes que se dirigían al ministerio. Esto le permitió a papá completar su título universitario mientras estudiaba teología.

 

--Los años del seminario fueron muy felices, pero difíciles, --explica mamá--. Estábamos involucrados en mucho estudio, deberes de la iglesia y trabajo extra para ayudar a llegar a fin de mes. Además de eso, estábamos tratando de hacer los preparativos para partir hacia el campo misional.

»Fue durante nuestro segundo año en la escuela que nos sentimos llamados a Argentina. Dios usó la influencia del Rev. Paul Dowdy y de mi cuñado, el Dr. Herman Hoyt. Estudiamos español con el Sr. Dowdy ese año y fuimos aprobados por la Junta de la Sociedad de Misiones Extranjeras hacia el final del año.

Graduación, marzo de 1945

El título del artículo de Mamá resume acertadamente su vida: “Preparada y dirigida”. Mientras leía, se me abrió un panorama más amplio y comprendí que Dios en Sus propósitos había tenido Su mano sobre mis abuelos, sus antepasados y sus hijos mucho antes de que yo naciera.

Yo había determinado tu futuro desde que te estabas formando en el vientre de tu madre; antes que nacieras te escogí y te consagré como vocero mío ante el mundo (Jeremías 1: 5 NBV). 

1 comentario:

Pachín