viernes, 31 de marzo de 2023

1963

  


Mi último año en Argentina fue difícil en muchos aspectos: escuela, relaciones, iglesia, etc. Mi amiga Mirtha, a lo lejos, sintió algo en su espíritu, y escribió:
Manita, [hermanita] ¿te está pasando algo en especial que me dan tantas ganas de verte o son "sentimientos" míos?. . . Vos sabés que siento necesidad de orar por vos especialmente.
Consolada y animada, respondí: 

¡Qué maravilloso es el Señor! Pensar que Él te contó a vos que yo necesitaba tus oraciones, que me pasaba algo en serio. . . Parecía estar hundida en un pozo de desesperación, de desánimo, de tristeza. . . estaba fracasando en todo. En la escuela me iba mal en las prácticas, en las materias. Me sentía inútil.

Un querido amigo cercano, también sintió la necesidad de orar mucho por mí.

No mucho después, experimenté una actitud diferente, una nueva perspectiva de la vida. Volvió la alegría, aunque las exigencias de la vida no habían disminuido.

En mi último año de secundaria; la carga era muy pesada. Le expliqué a mi amiga lo terribles que eran las presiones académicas con los nuevos exámenes trimestrales y que los profesores agregaban más y más material.

. . . te digo que que este año tantas veces he querido abandonar la escuela completamente, tirar los libros y no verlos más.

Pero, Mirtha, te aseguro que el Señor me da tantas fuerzas físicas y espirituales y me ayuda tanto. Si no fuera por esto no sé qué pasaría.  

En ese momento en Argentina, la Escuela Normal era una carrera de cinco años que nos preparaba para convertirnos en maestros de enseñanza primaria. Los dos últimos años se centraban en cursos de pedagogía, incluida la enseñanza práctica. La planificación de lecciones era especialmente desafiante y pasé una gran cantidad de tiempo en su preparación. Eventualmente, para mi sorpresa y la de mis profesores, cuando estaba enseñando en el salón de clases, me sentía a gusto. 

La agenda era tan apretada, tan poco tiempo libre, tan poco sueño, ansiaba descansos o vacaciones. Cuando murió el Papa Juan XXIII (3 de junio de 1963), adolescente inmadura que era, en lugar de lamentar la muerte del buen Papa (Il Papa Buono), me alegré de tener un día libre.

Nuevamente en noviembre tuvimos un día de luto nacional, sorprendentemente fue por la muerte del presidente J. F. Kennedy. Su asesinato conmocionó al mundo. Es uno de esos eventos que se quedan grabados en la memoria. Recuerdo cuando el Sr. Gammel, nuestro vecino de al lado, llamó por encima de la cerca para darnos la noticia.

Esto es un aparte, pero hay otra anécdota interesante que involucra a los Gammel, nuestros ancianos vecinos alemanes. Habían perdido a una hija joven hacía muchos años. Cuando estuvieron listos para separarse de una hermosa muñeca que atesoraban, me la regalaron de manera generosa y ceremoniosa. Era grande y hermosa. Lamentablemente, yo ya estaba más allá de la edad de jugar con muñecas y no entendí el significado de lo que me habían otorgado. Nunca supe mucho acerca de la pérdida de esa hija. Y ahora, me pregunto qué habrá sido de aquella muñeca.

Mientras tanto, la vida familiar era muy intensa. 

Le escribí a mi amiga sobre Baby Alan

el nene más hermoso del mundo, está gordísimo. Tiene ojos azules, cabello igual que mi mamá . . . se ríe muchísimo; esta mañana no lo podíamos parar en la Escuela Dominical. 

Ivan está muy contento con su hermanito . . . no está nada celoso. Lo único que es un poquito brutito, es decir que no es tan suave como debiera ser y generalmente tiene las manos sucias, así que no le dejamos tocar a Alan. 

Podía distraerme tan fácilmente disfrutando de mis hermanos pequeños... 

Volví a las 5 de la práctica. Cuidé un poco a Alan y después estuve un rato con Ivan enseñándole algunas letras. 

Más adelante en la carta, me reprendí por "perder el tiempo". Traté de preparar un plan de clase esa noche, pero tuve que levantarme a las 3:30 para terminarlo. 

Más detalles familiares aparecen en la carta de papá a mis abuelos. 

27 de abril—Esta noche es un buen momento para estar en casa. Está lloviendo y ha estado gris toda la tarde y parte de la mañana. Acabamos de terminar la cena: Kathryn y Rita están lavando los platos, Lynn está estudiando, Aldo se está entreteniendo cerca de Lynn, y Ivan los está molestando a ambos. Alan acaba de tomar su biberón y le está sonriendo soberbiamente a Rita. Es verdaderamente el príncipe de la casa. Ha sido tan bueno y es tan agradable y gordo. Deseamos que todos pudieran verlo. Bueno, ya no falta demasiado. Los meses pasan tan rápido que me pregunto si terminaremos todo lo que debemos hacer antes de nuestra hora de partida. 

 

Esta semana pasada terminamos de unir los techos de los tranvías que tenemos en Quilmes. Debemos terminar una pared, reparar un poco el piso y colocar el resto de los bancos y luego, al menos temporalmente, terminaremos con esos dos tranvías. Luego debemos ir al segundo anexo y juntar los dos que tenemos ahí en Villa Domínico. Después de eso debería terminar la casa pastoral que comenzamos en febrero. 

Los Horas Felicess que tenemos en las dos localidades han ido muy bien hasta el momento. 

 
Le conté a Mirtha una experiencia divertida cuando mi grupo de Hora Feliz tuvo una visita inusual antes de que empezáramos a usar los tranvías. 
. . .tuvimos 24 niños y un borracho. ¡Pobre hombre! Se portó bastante bien considerando la condición en que estaba. Se sentó en el pastito, atrás de todo, como un chico. Llegó justo cuando iba a enseñar el texto y yo no me había dado cuenta que estaba borracho. Empecé a decir algo del texto y él dijo con voz gangosa: "El primer texto que entró en la Argentina fue el textil con doble s". Yo me sorprendí tanto que lo miré y me detuve pero Julio me hizo señas de que continuara. Entonces no le hice más caso y se portó bastante bien. A veces decía cada cosa tan loca que los chicos se daban vuelta y se reían y él se reía también. El texto era Juan 15:13 y cada vez que decíamos Juan 15:13 él se reía. Dijo "poner la vida por amigos . . . está bien . . . pero . . . Juan 15:13  ja! ja! ! !"

Durante la lección atendía como si fuera un chico y repetía muchas palabras que usaba Mabel pero en realidad eso no molestaba mucho. Cuando los chicos se daban vuelta, les decía: "Atiendan . . . que esto es bueno . . . para oírlo . . . y aristocrático para sentirlo." Y después le decía a un chico: "Pelopincho ¡Pelopincho! Atendé!" 

Al final cuando Mabel estaba dando el plan de salvación la interrumpió para preguntarle: "¿Quién decide la maldad del destino? ¿Quién es el promotor?" Mabel no entendía y no sabía qué contestarle pero le dijo: "Todos somos pecadores y el único que puede salvarnos es Jesús, etc." El hombre dijo, despacito y con una voz rara: "Gracias, señora". Y, después: "Perdone, la interrumpí . . . con . . . una pregunta . . . indiscreta. . . Quería saber . . . A mí me gusta . . . Yo quiero a Dios, a Jesús, a todos". 

Cuando Ricardo lo saludó le dijo: "Muuuuuchas gracias. El saludo es suyo cordial y siempre." 

Esta última frase la repetimos tantas veces entre nosotros que seguro pasará a la historia.

 
En la carta familiar fechada el 10 de junio, la abuela escribió:

Recibimos una carta muy agradable de Lynn la semana pasada. Desearía poder copiarla completa pero, el tiempo y el espacio no lo permiten. Algunas citas: "Papá estuvo en cama enfermo dos días debido a su espalda. Mamá está muy contenta con Alan la mayor parte del tiempo, pero a veces no está tan contenta porque él regurgita mucho. Te echa mucho de menos. De hecho, todos lo sentimos."

La verdad era que mamá tenía un dilema en ese momento. Las noticias sobre el deterioro de la salud del abuelo Hirschy la preocupaban profundamente. ¿Debería intentar volar a los Estados Unidos para verlo? Pero, ¿cómo podría dejar a la familia durante este tiempo tan ocupado y con un bebé? ¿El abuelo llegaría a ver al nieto que llevaba su nombre? La abuela había expresado su sincero deseo de que pudiéramos viajar de regreso a los EE. UU. antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, eso no iba a suceder. El cáncer detectado en primavera, siguió propagándose y falleció el 25 de agosto, tres días después de que celebraran su 50 aniversario. 


El año escolar terminó en noviembre y, a pesar de las muchas pruebas y tribulaciones, ¡me gradué!

Ceremonia final

Egresados de 5º 3ª 

Entonces comenzaron los trámites burocráticos y el papeleo para poder salir del país. 
Le describí detalladamente a Mirtha algunas de esas salidas.
viernes, 13 de diciembre de 1963

Aquí estoy en pleno centro de Buenos Aires, en el auto frente a un taller mecánico. Hacia adelante veo el Ministerio de Comunicaciones a la izquierda y el Luna Park a su lado a la derecha. . . Si miro atrás veo la Casa Rosada y recién lo vi  a Illía asomado a la ventana (ja! ja!) [¡Ahora sé quién ganó las elecciones del 7 de julio!]  Estoy aquí sola con Ivan. Mi papá fue a hacer algunas cosas mientras arreglan el coche que se nos paró acá en la Capital de golpe (por suerte delante de este taller). 

Este es el cuarto día que venimos a la Capital. Ya estoy cansada de ver edificios, edificios y más edificios.

El martes vinimos en auto. Llovía, llovía y llovía. Fuimos a la Policía. Lynn, Aldo  y Alan argentinos sacaron sus pasaportes. Mi papá sacó un certificado de viaje, mi mamá ya lo tenía. Yo debía sacarlo pero cuando presenté la cédula y vieron que era de la provincia dijeron que no servía y que debía tener uno de la Capital. Y también nos enteramos de que Ivan no podía irse del país sin tener cédula. Así que los dos debíamos obtener cédulas. Para ello necesitábamos: 1º) Ficha de entrada al país y 2º) Ficha de nacionalidad.

Fuimos a buscar lo 1º a Migraciones y para mí casi no hubo problema porque yo ya estaba registrada y había ido otras veces. Sólo un problema hubo y era que me lo querían dar el 18! (y el 20 nos vamos). Tuvimos que hablar con el jefe para que nos hiciera un favor. 

Pero resulta que al niño Ivan no lo habían registrado, no sé cómo, entonces por supuesto no podían darle una ficha de entrada si ni sabían que existía! Pidieron partida de nacimiento, no teníamos (solo algo que no era lo mismo y no servía). Pidieron otra cosa. . . Bueno, para ese día habíamos hecho suficiente así que nos volvimos, pero . . . llovía, llovía llovía!!! Las calles estaban hechas ríos, las veredas cubiertas de agua, muchos negocios cerrados porque el agua llegaba a sus puertas o aún entraba. . . La avenida Mitre por la cual teníamos que pasar imprescindiblemente para llegar a casa, estaba peor. Dos veces el auto se paró por estar demasiado hundido en el agua y tuvimos que pagar $200 cada vez para que nos sacara un caballo cuyo dueño estaba muy contento ese día (¡ja!)

Al día siguiente vinimos mi papá Ivan y yo, pero en tren, subte, a pie etc. y así dos días estuvimos andando, caminando, caminando, esperando, esperando en una oficina y en otra y cada vez surgía algo nuevo.

Ayer, por ejemplo, fuimos al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto para hacer legalizar tres papeles que sacamos en el Consulado norteamericano. Eran las fichas de nacionalidad una para mí y dos para Ivan (una para presentar en la Policía y otra para Migraciones).

Sorprendentemente, todo salió bien para nuestra oportuna partida, el 20 de diciembre de 1963.

Ángel Camandona, el nuevo pastor, apodado Pachín, había llegado una semana antes.

Pastor Pachín frente a la casa pastoral

Margaret Marshall escribió sobre su experiencia de la memorable despedida. 
20 de diciembre 
El viernes por la noche todos fuimos al aeropuerto a despedir a los Hoyt. Se suponía que su avión saldría a las 7:30, y eran casi las 10:30 cuando finalmente partió. . . Había varias personas de nuestras otras iglesias allí.

Algunos de los que nos despidieron

Mirando hacia atrás, a modo de reflexión sobre lo que Dios había hecho, compartí con Mirtha, en la carta antes mencionada.
Siempre me acuerdo de una reunión de iglesia hace más de un año, que fue muy acalorada y realmente histórica. En ella se habló de la necesidad de un pastor cuando nos fuéramos nosotros. Todos estábamos de acuerdo en eso. Luego hablamos de la necesidad de proveerle una vivienda a ese pastor. También estábamos todos de acuerdo. Después se habló de Villa Domínico y de lo necesario que era tener un local o algo para la Hora Feliz, pero sobre todo para comenzar a trabajar con los mayores. En este asunto surgieron las diferencias: unos pensaban que era muy urgente la necesidad y que debíamos hacer algo y otros que lo primero que había que hacer era la casa pastoral y luego se pensaría en villa Domínico. . . Esto nos llevó a orar desde ese día por un pastor, la casa pastoral y un lugar en Villa Domínico. Y el Señor nos dio las tres cosas, y como si eso fuera poco nos dio otro anexo más.

Así terminó mi vida en Argentina. Mis padres y tres hermanos regresaron luego de un año. La foto del pasaporte familiar (que abre este capítulo) tenía mi rostro y el de Lynn tachados y también indicaba nuestra cancelación en una página aparte. Mi hermano y yo comenzábamos un nuevo capítulo de la vida. Este es el final de la Primera Parte. Como apéndice, un episodio más resume y describe una relación significativa que no se puede olvidar.

Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas 
mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,
de acuerdo con el poder que obra dentro de nosotros,
a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús
por todas las generaciones,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Efesios 3:20-21

martes, 14 de marzo de 2023

Verano de 1963

Coro del campamento

Los meses de verano solían estar llenos de actividades, y este año en particular, lo demostraba con creces. 
Pasados sesenta años, había olvidado muchos de los acontecimientos que encuentro en las cartas y documentos recopilados de diversas fuentes.
Encontré una anécdota que me resultó interesante en las cartas que le escribí a mi amiga Mirtha:
8 de enero de 1963

Esta mañana me levanté a las seis menos cuarto para ir a la feria con Lynn. Él tiene un puesto allí de Biblias, libros evangélicos y radios Alpha [la empresa de los tres amigos, Julio, Roberto y Antonio]. La feria está a una cuadra del Templo, entonces alguien siempre tiene que ir para ayudarle a llevar la mesa hasta la feria. Ha llamado bastante la atención su puestito y ha vendido 3 ó 4 ó 5 Biblias, 2 libros tuyos, varios libritos para niños, 2 ó 3 Nuevos Testamentos, etc. Lynn está tan entusiasmado con este trabajo que toda su vida está centrada en eso (bueno, no tanto, pero casi).

A medida que se sumaban más iglesias de los Hermanos en el Gran Buenos Aires, aumentaba la cooperación y los eventos conjuntos.

El 5 de enero todos los grupos de jóvenes se reunieron en Castelar donde Don y Hazel Bishop se habían instalado dos años antes.

Jim y Margaret Marshall se habían mudado a Ciudad General Belgrano a fines de 1962. Papá hizo numerosos viajes hasta allí durante el verano para ayudarlos a instalarse y construir un garaje. A menudo lo acompañaban miembros de nuestra familia y en algunas ocasiones llevó consigo a un par de los jóvenes que trabajaban regularmente con él en una variedad de proyectos.
Mientras tanto, los Marshall se habían acercado a sus vecinos y el domingo 3 de marzo comenzaron los servicios en su casa.

A principios de enero, Jim  Marshall viajó con trece niños de las iglesias de Buenos Aires al campamento en las sierras de Córdoba y se quedó unas semanas más para ayudar con los demás grupos de campamentistas. 

Este año, papá no participó en absoluto en los programas del campamento, ya que mamá debía dar a luz al bebé número cinco en algún momento antes del final del verano.
Hubo un número récord de jóvenes del área de Buenos Aires que asistieron al campamento, unos 35. 
Me emocionó especialmente que Delia, mi compañera de clase y su hermana estuvieran entre ellos. Les atraía especialmente el hecho de poder conocer a mi amiga autora Mirtha Siccardi, cuya novela leyeron todos en su familia, incluida su mamá.


También era mi último año en Argentina. Le escribí a mi amiga: "¿Te diste cuenta, Mirthísima, que es el último campamento antes que me vaya a Norte América y que quizás sea la última vez que te veas antes de irme porque no sé si podré ir a las Conferencias?"

Recuerdo haberme sentido muy triste muchas veces durante ese campamento.


La descripción de nuestro viaje de regreso del campamento trae de vuelta muchos de aquellos recuerdos. Algunos felices y otros  tristes. El viaje de dos horas y media en la parte trasera del camión desde las sierras hasta la ciudad de Río Cuarto nos dejó sucios, cubiertos de polvo y muy cansados, pero felices. Después de lavarnos, comer algo y una pequeña siesta, algunos de nosotros fuimos a recorrer los lugares de interés: El encantador parque de la ciudad con paseos en bote, y el centro de la ciudad para comer y comprar recuerdos. Casi no voy porque había estado llorando, sintiéndome muy triste. 
Esa noche tomamos el ómnibus a Buenos Aires, mi última vez.
Dormí en el viaje bastante pero igual llegamos todos tan, tan, tan casados. Fue lindo llegar de nuevo a casa y ver a todos. Encontré mejor a mi mamá excepto que tenía los pies muy hinchados. . . Comí un poco y me fui a dormir. A las 4 y cuarto me despertó mi papá porque tenía que estar en el Templo para ir a la Hora Feliz.
En una carta anterior a mi amiga le había mencionado un nuevo desarrollo interesante en torno a las Horas Felices.

¿Sabés que pedimos que nos manden tranvías? No sé si te enteraste que están regalando tranvías a cualquier sociedad religiosa o de beneficiencia. LAPEN por medio del Sr. Bongarrá consiguieron 10 y él mismo también algunos. Mi papá, antes de saber esto mandó pedir algunos y estamos orando que nos envíen siquiera uno para poner en Villa Domínico.

Entonces, ¿qué pasó? Recuerdo que mi mamá fue quien vio el anuncio sobre la oferta del gobierno, de tranvías viejos, con sólo pagar el transporte, y sugirió que podrían usarse como pequeñas capillas.

El 5 de marzo, mamá comenzó una carta a sus padres:

Aquí Rita y yo estamos sentadas en un tranvía tratando de escribir cartas, leer y descansar, pero no podemos hacer mucho porque hay una pandilla de niños afuera tratando de molestar. Ayer por la mañana contratamos dos camiones y una grúa para traer los 4 tranvías. (¿Les dijimos que el Gobierno nos dio 4?) Dos de ellos los colocamos en un terreno en Villa Domínico y dos aquí en un terreno que pertenece a una familia de creyentes. Papá y algunos de los hombres están poniendo una cerca de alambre alrededor del lote de Villa Domínico y probablemente mañana lo hagan aquí, es decir, si no tengo que salir urgente al hospital. Estoy tan contenta de haber podido seguir adelante todavía!

Anoche, Lynn y otro chico durmieron en el de Villa Domínico y otros dos aquí. Esta mañana cuando fuimos a ver cómo les había ido, todos habían pasado la noche muy bien y en paz.

Estos tranvías son realmente útiles. Uno es un modelo de 1955 y está en excelentes condiciones. Los otros 3 tienen un asiento suelto aquí y allá o algunas ventanas rotas, pero todos pueden arreglarse a tiempo y hacer bonitas capillitas. Cada uno tiene asientos para 36 personas.

El trabajo duro comenzó en serio. Los hombres, jóvenes y viejos, comenzaron a quitar las paredes intermedias para unir los coches,  luego unir los techos y hacer las reparaciones.


 Papá continuó escribiendo donde mamá lo había dejado.
jueves 

Estos son días difíciles: estamos tratando de hacer demasiadas cosas en muy poco tiempo. Hacemos todo lo posible para proteger estos tranvías, pero después de haberlo hecho, el Señor puede cuidarlos. . . Como los jóvenes llevan ya dos años de tener Horas Felices en Villa Domínico y admás tuvimos una campaña con la carpa, sentimos que debíamos poner dos de los tranvías en ese lugar.

Tengo tantas cosas que hacer con la construcción de la iglesia, el Instituto, trámites en oficinas públicas, mantener contentos a todos los misioneros [era el Superintendente del Consejo de Misioneros], etc. que casi me desmayo a veces. Pero el Señor es capaz.

Más tarde ese mismo día, papá agregó un párrafo final.

Bueno, ¡tienen otro nieto pelirrojo! Nació a las 14:35 hs. pesó 3. 850 kg. Kathryn está muy bien y el bebé es muy agradable, bastante bonito para un recién nacido. Kathryn está en el Hospital Británico recibiendo la mejor atención.

¡Lo que papá no dijo fue que mientras completaba el papeleo de ingreso al hospital, se quedó dormido! Cuando despertó el bebé ya había nacido.

Los muchachos que trabajaban en los tranvías esperaban ansiosos la noticia del bebé, pero recuerdan que cuando el pastor Hoyt regresó del hospital lo primero que hizo fue verificar el avance de los trabajos y dar más instrucciones para continuarlos. Pasaron unos minutos, se miraron, y como no había dicho nada, le preguntaron. "¡Ah, sí, otro varón!" dijo, y siguió diciéndoles cómo seguir con los trabajos.


En casa, mis hermanos y yo también esperábamos expectantes la noticia. Cuando papá nos dijo que Ruth había llegado, no le creí e insistí en que nos dijera la verdad.

El 29 de marzo, papá dio un informe más completo a los abuelos.

Queremos enviarles esta carta y deberíamos escribir mucho más, pero estamos tan presionados por el tiempo que tendremos que limitarlo. Llamamos al bebé Norman Alan, en homenaje a su abuelo y deseamos que se le parezca no solo por ser pelirrojo. Pensamos que el nombre sería apropiado. Hasta ahora ha sido un bebé encantador. Kathryn todavía puede alimentarlo y esperamos que continúe por algún tiempo.

Se llama Norman Alan, pero el plan siempre fue llamarlo por su segundo nombre siguiendo la tradición familiar de nombres de cuatro letras fácilmente pronunciables en español.

Papá continuó diciendo:

Nos encaminamos a nuestra última temporada aquí en Argentina. Tratar de poner todo en orden para que un pastor nacional tome el relevo, coordinar todo dentro de la misión como debe hacerlo un presidente, y, además,  ser pastor y padre me tiene casi derrotado. Sin embargo, si logramos aguantar otros 9 meses, el Señor nos dará un largo descanso.

Fueron días intensamente ocupados. No me sorprende que no haya encontrado fotos de Alan cuando era bebé.

Me vienen a la mente las siguientes escrituras:

Una bendición que Moisés pronunció para uno de los hijos de Israel: Deuteronomio 33:25b "... como tus días serán tus fuerzas".

Alan nació el 7 de marzo, la última semana de vacaciones de verano. Pocos días después, el 11 de marzo, comenzó el año escolar.

Eclesiastés habla repetidamente del tiempo oportuno de Dios. En el capítulo 3, versículo 1: "Hay un tiempo señalado para todo. Y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo".

martes, 28 de febrero de 2023

Fines de 1962

 


A fines del año 1962, esperábamos con ansias los grandes acontecimientos que se avecinaban en 1963 y analizamos detenidamente la última década.

Como familia, estábamos entusiasmados con la llegada de un nuevo integrante. Le escribí a mi querida amiga Mirtha:

¿Sabés una cosa . . . ? Voy a tener una hermanita (porque si es "to" lo devolvemos, ¡MENTIRA!) Si es nena, como deseamos todos que sea, se va a llamar RUTH (ANN?) HOYT. Si es nene, no sabemos cómo se va a llamar todavía. ¿Qué te parece?

Mi hermanita Ruth va a nacer más o menos en febrero fines o marzo prinicpio. 

Y tu sobrinito/ta, ¿cuándo? 

La mirada hacia atrás tuvo lugar el 10 de diciembre de 1962 cuando nuestra pequeña iglesia en Don Bosco celebró su décimo aniversario. Una campaña de evangelización bien publicitada condujo al evento, con reuniones vespertinas y tres horas felices para niños durante cinco días.

Julio Poncet diseñó un volante que distribuimos de puerta en puerta hasta que nos quedamos sin volantes y sin tiempo! Sin embargo, el pueblo estaba bien informado porque el anuncio, del tamaño de un cartel, estaba pegado en todos los lugares posibles. Le escribí a mi amiga sobre un suceso que vivieron nuestros compañeros durante los preparativos.

Los muchachos salieron varias veces a la noche y se quedaban hasta tarde 1 o 2 de la mañana pegando carteles . . . Pero, ¿sabés lo que les pasó a los muchachos pegando carteles? Resulta que Julio R. llevaba a Julio P. en la bicicleta, Lynn llevaba a Aldo, y Antonio, bueno no recuerdo bien pero creo que llevaba el engrudo. Antonio no sabe "montar" bien la bicicleta (como dice él) entonces ¡CRASH! un choque. Julio R., Julio P., engrudo y más engrudo, Antonio, bicicletas, barro, etc. etc. Julio P. lo único que hacía era reírse. Julio P. se ríe y se ríe y se le mueve todo el cuerpo. Te contagia enseguida. La madre nos contaba después que no podía ni contarle a ella lo que había pasado por la tanta risa que tenía.

Hago una pausa para mencionar un incidente relacionado. Los muchachos hicieron un trabajo tan intenso que prácticamente “tapizaron” la estación de trenes con los afiches. Esto motivó una queja del Jefe de Estación a mi papá.

Bueno, la campaña, no voy a decir que fue un fracaso pero sí fue una desilución muy grande. Trabajamos tanto tiempo y vinieron tan pocos. Los mensajes fueron hermosos. Bueno, pero estoy segura que muchos vecinos que son tan indiferentes escucharon el mensaje porque lo pasábamos por el parlante. El Señor sabe y sabemos que Su Palabra no volverá vacía así que yo creo que en el cielo veremos los frutos de esta campaña. 

Lo que fue realmente maravilloso en la campaña fueron las Horas Felices de 5 días que tuvimos en tres lugares del pueblo. Alcanzamos más o menos 100 chicos.  

Pastor Hoyt

Papá preparó y leyó un resumen de sus diez años en Don Bosco. Ya he compartido partes de este documento, pero pensé que podría interesarles leer la historia completa de la obra de Dios en un pequeño pueblo a través de siervos comunes e imperfectos.









jueves, 16 de febrero de 2023

INICIOS DE LA OBRA ARGENTINA

  

Julio Reta, Roberto Fernández, Antonio Morales, Clyde Landrum

En 1962, el Dr. Clyde K. Landrum y su esposa Ruby visitaron los lugares de misión de la Iglesia de los Hermanos (Grace Brethren) en Puerto Rico y Sudamérica representando la Sociedad de Misiones Extranjeras (Foreign Missionary Society)  
En su entusiasta informe, "El testimonio de los Hermanos en Argentina" (Brethren Missionary Herald, 08.12.1962), escribió: 
¡Ha sido una gran alegría ver de primera mano el trabajo de los Hermanos en Argentina! 
Es alentador conocer la visión de los misioneros y hablar con ellos sobre su plan de poner todo el trabajo en manos de los nacionales. ¡Qué maravilloso ver a los argentinos trabajando con la misma meta! 

Recuerdo haber quedado muy impresionada con lo que expresó mi padre sobre el tema en una de sus primeras cartas. 

Nuestra misión nunca antes había creído que estas personas fuesen capaces de sostener sus propias obras, pero toda la evidencia es en el sentido contrario. . . así comenzó nuestra misión, y hasta que llegó el hermano Dowdy, esa idea había prevalecido. . . De acuerdo con la Palabra, creo que estamos privando a la gente de una gran bendición, así como recortando nuestro propio trabajo. (1 de julio de 1946) 
Cuanto más investigaba, el año 1962 me pareció muy significativo el comienzo de: "Algo nuevo en Argentina". Ese fue, de hecho, el título de un artículo que J. Paul Dowdy escribió para el Brethren Missionary Herald del 7 de julio de 1962. 

La mayoría de las misiones en el pasado fueron abiertas y operadas por los misioneros a cargo asumiendo toda la responsabilidad y haciendo la mayor parte del trabajo. 

Los resultados no fueron satisfactorios. . . no se había logrado el objetivo más anhelado, es decir, una iglesia sostenida localmente, auto administrada y auto propagada. 

Desde hace años en Argentina hemos estado luchando con los problemas que implica la transferencia de responsabilidades de los misioneros a los creyentes argentinos. 

Entonces, cuando una congregación se hace cargo por completo de los servicios de predicación, la escuela dominical y todas las demás actividades del programa de una iglesia, es algo nuevo y motivo de gran alegría. 

El hermano Dowdy continúa relatando la historia de cómo comenzó la segunda congregación en Río Cuarto y se convirtió en una iglesia de los Hermanos completamente argentina. El servicio de dedicación fue planeado y organizado por los hermanos argentinos; Horacio Bettinalio fue el orador. Aunque no había un pastor argentino ordenado disponible para hacerse cargo de la predicación, la enseñanza y los aspectos administrativos de una iglesia, esas responsabilidades eran asumidas por los miembros. La nueva congregación fue bendecida con un grupo inusualmente dotado para llevar a cabo el trabajo, entre ellos varios graduados del Instituto Bíblico. 

En Banda Norte, los miembros de la congregación se hicieron cargo de todo el trabajo de su iglesia. Y en todas nuestras iglesias argentinas, miembros capaces están participando cada vez más en las actividades y asumiendo las responsabilidades. 

El Dr. Landrum enumeró varias áreas donde se estaba produciendo esa transición y los creyentes argentinos se estaban responsabilizando de la obra.  
Uno de los muchos grupos de jóvenes en el campamento

Uno de los mejores ejemplos de esto es el trabajo en el Campamento. Desde el principio, los argentinos han estado involucrados en la planificación y ejecución del programa y hoy son dueños de aproximadamente una hectárea de tierra situada al pie de una montaña. En este hermoso sitio se han construido edificios de ladrillo de tipo permanente. . . un dormitorio para las chicas, una cocina, una combinación comedor y auditorio, y ya está casi terminado un dormitorio para los chicos. (12/08/1962) 

Estudiantes del Instituto Bíblico en 1962
El Instituto Bíblico es fundamental para el programa misionero en Argentina. . . Verdaderamente ha transformado nuestra Misión porque ha formado pastores enviados a distintas iglesias donde llevan a cabo el trabajo de la obra en general. 
Un ejemplo del ministerio de los graduados y estudiantes del Instituto Bíblico fue la campaña con la carpa que se llevó a cabo en Corral de Bustos, durante una semana de diciembre de 1962.  La congregación se preparó con meses de anticipación para el evento patrocinando al equipo de evangelización del Instituto. Días antes comenzaron a reunirse en la iglesia para orar y continuaron haciéndolo durante toda esa semana reuniéndose diariamente a las 06:30. Incluso después de que terminó la campaña, se reunieron un día más para un servicio especial de acción de gracias. 

Esta campaña fue un emprendimiento nacional. La iglesia lo patrocinó. Los mismos creyentes sintieron la urgente responsabilidad de prepararse, orar e invitar a sus amigos. 
Equipo evangelístico:
Eduardo Coria, Juan Colle, Benjamín Enrici, Víctor Wagner

Los jóvenes a cargo de las reuniones eran egresados ​​y estudiantes del Instituto. Eduardo Coria (pastor de la iglesia de Tancacha) estuvo a cargo de la música. Benjamín Enrici, predicaba todas las noches. Juan Colle, artista, armaba una escena con pinturas al pastel que atraían a la gente y luego daba un testimonio del poder del Evangelio. Víctor Wagner, estudiante del Instituto Bíblico y candidato a misionero entre los pueblos indígenas del norte argentino, fue quien dirigía el programa. (Brethren Missionary Herald, 6/04/1963) 

El hermano Landrum fue el orador especial para la ceremonia de graduación del Instituto Bíblico. 



El Dr. Landrum continuó informando sobre "El Testimonio de los Hermanos en Argentina". 
La obra de la Misión en el interior de Argentina sigue siendo una bendición Además de las obras que se han establecido a lo largo de los años, se abrió una más reciente en Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina.  
La iglesia en la sede de la misión en Río Cuarto, ahora tiene un pastor nacional, y los creyentes se han comprometido a respaldarlo financieramente. 

Curiosamente, el pastor Ricardo Wagner, era además cuñado de Clyde LandrumSu esposa Ruby tenía una hermana mayor, Laura Evangeline Larson, quien fue a Argentina como misionera en 1931. Su primera asignación fue en Huinca Renancó, donde conoció a Ricardo. Se casaron en 1934. 

Boda de Laura y Ricardo Wagner
21 de febrero de 1934

Por lo tanto, fue un placer para Ruby pasar un tiempo en Río Cuarto con Laura y su familia mientras Clyde viajaba por los distintos puntos de la misión. 

El informe continúa: 
También es de gran estímulo el desarrollo de varias iglesias en la área de Buenos Aires. Hay un semicírculo de iglesias alrededor de la ciudad, cuya población sobrepasa los cinco millones. Las nuevas hermosas iglesias en Don Bosco y José Mármol están bien establecidas. La obra de dos años en Castelar está alcanzando a las almas de ese barrio residencial. Ahora está en proceso de iniciarse una nueva obra en Ciudad General Belgrano. La visión para el futuro es completar el círculo y también ubicar una obra en la Capital del País.  
La lista del Dr. Landrum incluye: el ministerio de la radio con la esperanza de ampliar y fortalecer el trabajo de seguimiento. Se incluye un programa de literatura con planes para encontrar, capacitar y alentar a los escritores, así como la producción y distribución de material escrito.  
Ese plan futuro incluye una librería y una sala de lectura en Río Cuarto. Los nacionales sienten el fuerte deseo de abrir una escuela cristiana y esperan comenzar pronto ese programa. 
Para entonces, la Sociedad de Misiones Extranjeras había desarrollado una declaración sobre la Iglesia Nacional, que el Dr. Landrum presentó en la reunión del Consejo, reconociendo que había llegado el momento de avanzar con el plan de dejar todo en manos de los argentinos. 
En un segundo artículo sobre su tiempo en Tierras Latinas, Clyde escribió: 
En mi opinión, la decisión más importante que tomó el Consejo de Argentina fue establecer un plan de comités conjuntos con la mira de que los nacionales asuman finalmente toda la responsabilidad de la obra. . . Trabajarán juntos durante todo el año como un solo comité. y una vez al año informarán al organismo que los nombró . . . A medida que los nacionales asuman más responsabilidades, financieras y de otro tipo, tendrán mayor representación en los comités conjuntos, hasta que se alcance el objetivo final cuando los argentinos asuman toda la carga. (Brethren Missionary Herald, 5/01/1963) 
Ese es un resumen del panorama general. ¿Qué estaba sucediendo en nuestra pequeña iglesia de Don Bosco? Solo puedo hablar desde mi punto de vista como una más del grupo de jóvenes cada vez más involucrados en llevar la responsabilidad de la iglesia local y su alcance evangelístico.   


Los muchachos, trabajaron mucho con papá en varios proyectos de construcción. No estoy segura de cuál se muestra aquí. Tal vez fue la adición de la casa parroquial al Templo 

Nuestra familia se iría en un año y el pastor nacional que venía a hacerse cargo necesitaba un lugar para vivir. 

Los dos Horas Felices funcionaban bien, los sábados y domingos por la tarde. Sin embargo, se hizo evidente que habíamos querido abarcar demasiado. Nuestro celo era grande, pero la carga era demasiado pesada para algunos. Esto se hizo evidente cuando un día Milly sufrió una crisis emocional en la escuela. Casi no había dormido la noche anterior, era su día más difícil y tenía un examen. Estaba angustiada, llorando desconsoladamente, por lo que llamaron a su familia para que vinieran a buscarla. Entonces nos dimos cuenta de que algo tenía que cambiar. Esto se lo expliqué a mi amiga Mirtha, en una carta del mes de julio. 
Bueno después de eso nos dividimos en dos grupos bien organizados (gracias a Julio Poncet) y ahora tenemos las dos Horas Felices el sábado. Emilia es la "encargada" (éste es el nombre que pusimos a la persona que dirige todo lo referente a cierta Hora Feliz) de la Hora Feliz en Don Bosco y yo de Villa Domínico.

Roberto, Antonio, Lynn y una chica de 12 o 13 años, Dorita Gómez, acompañan a Milly y no sé realmente qué cargos tiene cada uno.

Mabel, Delia, Julio y Aldo van a Villa Domínico. Mabel y Delia son capitanas de los equipos azul y rojo respectivamente de un Concurso de Cohetes Interplanetarios que tenemos y que ha sido de gran bendición a la Hora Feliz. Delia enseña el texto y Julio dirige. Aldo sostiene un flanelógrafo y yo coloco las figuras y doy la lección . . . Esa división de trabajo no va a ser siempre así. Nos vamos a turnar para enseñar una serie cada uno. Lo que pasó fue que ya habíamos empezado la serie de Génesis antes de dividir el grupo y ninguno de los demás quería terminarla . . . y luego seguirán enseñando una serie cada uno que sigue: Mabel, Delia, Julio. Cuando ellos enseñan se cambia todo lo demás también.

Estos son ejemplos a nivel local de jóvenes que se apropian del ministerio. La transición a la Iglesia Nacional estaba ocurriendo. Fue obra de Dios. Jesús dijo: "Edificaré mi iglesia". 

Un avance rápido hasta 2009 cuando la Iglesia de los Hermanos de la Gracia en Argentina celebró su centenario. ¡El objetivo se había logrado! ¡Ya no quedaban misioneros extranjeros, la iglesia era totalmente nacional! 

Pachín